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viernes, 9 de febrero de 2018

Celos ¿Qué los Ocasiona?

Celos
Los celos es la respuesta emocional que experimenta una persona que percibe una amenaza o la posibilidad de perder una relación interpersonal que considera importante, ya sea que se trate del ser amado, de un familiar u de una amistad. 

Los celos, son emociones que están presentes en todas las personas al margen de su condición social, religión o preferencia sexual. Los celos son una señal de alarma que no indica de la existencia de un peligro, como lo es el perder el cariño de un ser querido por la presencia de otra persona.  

La emoción de los celos suele ir acompañada de las sensaciones de abandono y exclusión. Los celos están relacionados con las áreas en las que la persona se siente más insegura.
Los celos nacen de la errónea creencia que la gente se forma al pensar que otra persona pasa a formar parte de su patrimonio o de su área de influencia, por el simple hecho de haber establecido una relación sentimental 

con ella. A partir de ese momento, se tiene el derecho a establecer límites al tipo de personas y de relaciones que la pareja puede tener con otras personas.   

Los seres humanos por naturaleza somos territoriales y nos gusta delimitar nuestra área de poder e influencia con relación a las personas y las cosas de nuestro entorno. Nos apropiamos de lo que nos gusta, lo disfrutamos y queremos tenerlo a nuestra disposición cuando lo deseamos. Una persona celosa, generalmente es una persona egoísta que piensa primeramente en satisfacer sus propias necesidades materiales y emocionales. 

Los celos es una emoción que experimentamos desde niños, cuando dependemos totalmente de nuestros padres quienes nos brindan, alimento, cuidados y protección, que provoca que se desarrolle un sentimiento de apego hacia ellos. El miedo a perder su protección y cuidados hace que surja en el niño una emoción que se manifiesta en forma de ansiedad que se llama celos. El niño siente celos de todo aquello que le pueda robar la atención de sus protectores.  
  
Con el paso del tiempo, empezamos a desarrollar apego hacia distintas personas, de las cuales esperamos recibir algún trato especial; un familiar, una amistad, un profesor, etc., hasta llegar a establecer una relación sentimental con una persona de la que nos enamoramos y que satisface nuestras necesidades afectivas. 

Cuando una persona percibe la posibilidad de ya no ser atractiva o valiosa para su pareja, desencadena una serie de pensamientos y sentimientos de ansiedad, miedo, enojo, tristeza y siente que puede perder la seguridad emocional y social que le proporciona la relación con su pareja.  

Los celos se manifiestan cuando aparece una persona o situación que la persona percibe como competitiva o potencialmente capaz de ponerla en una situación de desventaja o vulnerabilidad que lo hace sentir que puede o esta perdiendo dominio sobre su pareja. 
  
Los celos provocan que la persona que los padece, se sienta vulnerada y trate de ejercer un predominio sobre la persona objeto del celo, actuando de manera opresivas buscando privarla de libertad, de aislarla, siguiéndola, revisando su teléfono, redes sociales, etc.. siempre tratando de encontrar evidencias que comprueben la infidelidad o traición de la otra persona. 

La persona celosa, cuando se enfrenta a la posibilidad de que la otra persona, decida cambiarle por otra, experimenta los siguientes sentimientos:

1.- La posibilidad de perder las recompensas y beneficios que la relación le representa; se perderá los momentos de calidad que pasaban juntos, ya no contará con su apoyo moral y compañía, perderá algunos beneficios materiales, dejarán de tener relaciones sexuales, se apartará de determinado círculo social. 2.- Pérdida de seguridad es si misma, sentimiento de desvalorización al pensar que las demás personas lo puedan considerar como una persona poco valiosa.

Celos Enfermizos

Los celos llevados más allá de sus límites normales, se vuelven patológicos y son altamente destructivos, tanto para la persona que los padece, como para la persona que es objeto de las conductas de la persona celosa. A esta patología se le denomina celopatía o celotipia. Las personas que padecen esta enfermedad viven en un permanente estado de inseguridad, de angustia y miedo, de que sus "sospechas" se vuelvan realidad, buscando siempre la forma de controlar a la otra persona o buscando "evidencias" de que sus creencias de engaño están fundamentada. Este tipo de conductas, se presentan indistintamente en hombre y mujeres.   

Los celos llevados al extremo causan angustia y tensión en quien lo padece, pudiendo desencadenar conductas violentas, físicas y emocionales como las amenazas, gritos, maltrato psicológico y agresiones físicas que pueden ir desde un simple aventón, hasta conductas extremas como agresiones físicas mayores que puedan terminar en lesiones graves o el asesinato en casos extremos. Por desgracia, hay celos que matan, como bien se titula la película  

Por regla general, los celos de los hombres son más intensos que los de las mujeres, ya que su cerebro tiene más amplia la hipófisis, encargada de controlar este sentimiento, y los niveles de testosterona, hace que su instinto de procreación y protección hacia sus hembras lo haga ser más violento al momento de sentir celos.   

Cuando se llega a este nivel de celos, se requiere la atención de una especialista en el tratamiento de celopatías, a través de terapias psicológicas.
La mejor forma de prevenir este tipo de patología, es mediante la enseñanza durante la infancia del valor de la tolerancia, el respeto y el reconocimiento de los derechos de las demás personas a decidir sobre su propia persona.

También el que la persona, hombre o mujer, que empiece a percibir este tipo de conductas, ponga un límite a tiempo, antes de que la persona celosa empiece a sentirse con derecho a intervenir y a decir en la vida de su pareja.

Además de los enfermizos, podemos hacer otro tipo de clasificación:



Tipos de Celos

Celos de Parentesco: Son los celos que se llegan a dar entre hermanos  que se "disputan" entre ellos el amor y atención de los padres. Se da sobre todo en la niñez y más en específico en hijos que son los primeros y que tienen un nuevo hermano con el que tendrá que competir por la atención de los padres. Este tipo de celos puede desaparecer en la adolescencia, sin embargo hay casos en que aún siendo adultos permanecen, causando mala relación entre hermanos.  

Celos de Adolescencia: Se presenta en jóvenes que empiezan a tener su primera relaciones y que manifiestan inseguridades ante la posibilidad de que su pareja se siente atraída por otro joven al que consideran como más  agraciado que el, en lo físico o en el manejo de sus habilidades sociales. 

Celos de pareja: Son los celos normales que se dan en toda relación en dónde de vez en cuando uno de sus miembros desconfía de su pareja o de la capacidad propia para seguir siendo atractivo para hacer que la relación siga en pie. Quien experimenta los celos, piensa que su pareja despierta interés más allá de la relación y que la solvencia de su relación también depende de factores externos. 
  

martes, 30 de enero de 2018

Qué es la Atracción Sexual?

¿Qué es la Atracción Sexual?

La atracción sexual es un proceso de generación de actitudes positivas e interés que el aspecto físico de una  persona posee y que son vistas como deseables para la persona que se siente atraída, y que forma parte de los criterios a considerar a la hora de elegir una pareja.  
La atracción sexual se basa fundamentalmente en el interés que el aspecto físico de una  persona despierta en otra. También influyen en esta atracción, ciertos rasgos estéticos y de  personalidad, como pueden ser los movimientos, su olor corporal, su voz, el perfume que usa, su forma de vestir o la personalidad.      
Puede estar influida por factores genéticos, psicológicos o culturales individuales, u otras cualidades no muy definidas.
Es una combinación que se da entre los rasgos físicos de una persona y ciertos criterios subjetivos emocionales de la persona que se siente atraída.
Según muchos estudios que se han realizado, se ha descubierto que es en el sistema límibico en dónde se realiza el proceso psico-psicológico de la atracción sexual. Son las feromonas, sustancias químicas producidas por el cerebro, las responsables de la atracción sexual hacia otra persona.
No existen criterios objetivos para establecer cómo es que se da la atracción sexual. Se genera en gran medida por criterios subjetivos que dependen de la percepción, los intereses de otra persona y sus rasgos personales.
La atracción sexual humana tiene fundamentalmente un componente biológico que se complementa con los sentimientos, emociones y pensamientos. Depende mucho de la percepción de los sentidos y de aquello que subjetivamente la persona considere sexualmente atractivo.  

La Atracción Sexual y los Sentidos

La atracción sexual, depende en gran medida de la reacción que tenga cada uno de los sentidos al momento de tener cierta proximidad física con otra persona.
Cada uno de los sentidos juega un papel importante en el proceso de sentir atracción sexual y aporta al cerebro diferente información y genera diversas reacciones psico-fisiológicas en la persona:
Vista; Las imágenes externas llegan a la retina y el nervio óptico envía esta información a la corteza cerebral, la cual decodifica la información y genera la siguiente pregunta; ¿La persona que estoy viendo resulta atractivo(a) o no? La mayoría de las mujeres, por lo general, concentra su vista en el rostro, espalda, brazos, manos y pies de un hombre; por otra parte, los hombres se fijan más en el rostro, senos, caderas, trasero y piernas de una mujer (en especial los muslos).
Oído; Los sonidos exteriores llegan al oído y se produce una vibración que llega a la corteza cerebral en donde es decodificada relacionando sonido con imagen, lo que crea una imagen acústica. El cerebro compara la información recibida con lo que considera atractivo y si existen coincidencias, se genera una buena percepción auditiva de la persona.  
Olfato; El olfato es un sentido muy sensible y determinante. Los olores viajan directamente a la corteza cerebral, por lo que es el sentido más rápido de todos. Aquí se determinará si el olor resulta agradable o repulsivo. Un olor desagradable puede llegar a ser determinante para que no haya atracción.
Tacto; En la piel se alberga el sentido del tacto y es el más extenso de todos. Las yemas de los dedos y los labios son las áreas más sensibles y con más nervios perceptivos del cuerpo. A través de las caricias y los besos se transmiten las emociones y los sentimientos.
Gusto; La lengua posee entre 5 y 12 mil papilas gustativas y distingue diversos sabores como dulce, salado, agrio, amargo y umami. Si en la interacción con otra persona se consumen sabores agradables el cerebro relaciona favorablemente y esto influye de manera favorable en la percepción de la otra persona.
Una buena experiencia de los sentidos al contacto con la otra persona, son indispensable para que se pueda despertar la atracción sexual.
La atracción sexual no siempre implica la existencia de la atracción romántica entre las personas, ya que son dos atracciones no necesariamente simultáneas. Una persona sexual aromántica sentiría la atracción sexual pero no la romántica.
La atracción sexual tiene que ver más con el deseo de estar sexualmente con la otra persona.  El amor en este campo suele nacer después de un largo periodo de este proceso de la atracción sexual y tiene que ver más con las expectativas sociales aprendidas.