jueves, 22 de marzo de 2018

Fibromialgia

Fibromialgia

La fibromialgia es un “síndrome” que se caracteriza por dolor músculo-esquelético generalizado y una sensación dolorosa a la presión en ciertos puntos específicos del cuerpo. Es un dolor en los músculos y en el tejido fibroso (ligamentos y tendones) y es parecido al originado en las articulaciones pero no es una enfermedad articular.

Un síndrome, no es propiamente una enfermedad como tal. Un síndrome es un conjunto de síntomas que se presentan juntos con mucha frecuencia y se identifican como un cuadro clínico que va asociado a uno o varios problemas de salud. Los síntomas que componen un síndrome pueden variar con el tiempo e incluso el síndrome puede llegar a desaparecer.

La fibromialgia es frecuente, la padece entre el 2% al 6% de la población, y es más frecuente que se presente en mujeres. Puede presentarse como única alteración (fibromialgia primaria) o asociada a otras enfermedades (fibromialgia concomitante).

Síntomas de la Fibromialgia

La fibromialgia es una anomalía en la percepción del dolor, de tal manera que se perciben como dolorosos, estímulos que habitualmente no lo son. No se conoce con exactitud las causas de esta alteración, pero hay muchos factores implicados. Se cree que el estrés agudo o crónico, físico o emocional es uno de los principales factores desencadenantes.

Alteraciones en el sueño, alteraciones en los músculos, en el sistema inmunológico, anomalías psicológicas, problemas hormonales, alteraciones en los mecanismos de percepción del dolor, niveles bajos de serotonina (reguladora del dolor) o incremento de la “Sustancia P” (productora de dolor), pueden ser los principales factores que desencadenan la fibromialgia. 

El dolor es uno de los síntomas más molestos de la fibromialgia, pero no el único. Se puede presentar de manera diferente en cada paciente. A veces se presenta de manera generalizada en todo el cuerpo y en otras en determinada áreas como el cuello, el hombro, la columna lumbar, etc., y se va extendiendo de manera progresiva a todo el cuerpo. A veces el dolor es identificado como quemazón, ardor, molestia o desazón.

También puede variar de intensidad y localización durante el día, de acuerdo a los cambio climáticos, al sueño, al estrés, al nivel de actividad y cansancio, etc. 

Además del dolor, son síntomas regulares el cansancio que se presenta en el 90% de los casos, trastornos del sueño en el 70 u 80% y depresión o ansiedad en el 30%. 

Igualmente se presentan síntomas como la poca tolerancia al esfuerzo, sensación de rigidez generalizada (generalmente por las mañanas), inflamación difusa en manos y pies, hormigueos en las manos, jaquecas, dolores en la menstruación, colon irritable, sequedad en la boca y los ojos.


¿Cómo se diagnostica la Fibromialgia? 

El diagnóstico de la fibromialgia es clínico, se hace con base en la sintomatología que presenta el paciente. No hay a la fecha, pruebas diagnóstica específicas, ni pruebas de laboratorio, ni biológicas o de imagen que puedan confirmar los casos de fibromialgia. Lo que se busca es descartar la existencia de algún cuadro clínico con síntomas similares a la fibromialgia.

Se pueden realizar análisis de sangre, pruebas de imagen u otras pruebas de laboratorio, para descartar otras posibles causas de enfermedad que puedan confundir el diagnóstico: como el lupus, depresión, infecciones, enfermedades reumatológicas, enfermedades traumatológicas, problemas de tiroides, u otras, las cuales incluso, pueden llegar a coexistir con la fibromialgia.

Para el diagnóstico de la fibromialgia, se hace una historia clínica detallada con base en los síntomas referidos por el paciente y haciendo una exploración física exhaustiva. 

Si existe dolor musculo-esquelético generalizado y continuo, en al menos tres zonas del cuerpo durante más de tres meses, esto puede ser indicativo que estamos en presencia de fibromialgia.

La atención especial se centra en los llamados puntos gatillo; nuca, espalda, hombros y caderas. Para afirmar que estamos en presencia de un diagnóstico definitivo de una fibromialgia es necesario que un mínimo de 11 de los 18 puntos gatillo totales reaccionen con dolor a la presión y que las molestias persistan durante más de tres meses.

Los puntos gatillo se localizan a nivel de la región occipital, cervical baja, región de los músculos  trapecio y supraespinoso (lateral y posterior del cuello), segundo espacio intercostal (porción anterior de la región torácica), codo, glúteo, cadera y rodilla.

Para un mejor diagnóstico de la fibromialgia, además del dolor osteomuscular crónico generalizado, se deben de valorar otros síntomas como manifestaciones neurológicas, cognitivas, psicológicas y endócrinas.

En años recientes se han propuesto nuevos criterios que proponen que para determinar la existencia de fibromialgia, debe haber dolo solo en cinco de los puntos sensibles. Pero incluyen la ausencia de otras enfermedades como criterio obligatorio, y la presencia de tres criterios menores, dentro de los cuales se podrían incluir: Cambios de los síntomas por la actividad física, alteraciones de los síntomas por factores atmosféricos, empeoramiento de los síntomas con el estrés, sueño no reparador, fatiga general, dolores de cabeza, colon irritable, sensación de inflamación, parestesia, ansiedad.

Es necesario realizar un diagnóstico diferencial, para descartar la existencia de otras  enfermedades como causa de la sintomatología, antes de concluir en el diagnóstico de fibromialgia. Entre las enfermedades a considerar se encuentran: enfermedades que causan dolor generalizado y fatiga, enfermedades inflamatorias articulares, enfermedades autoinmunes, enfermedades neurodegenerativas y enfermedades endocrinas.

Tratamiento de la Fibromialgia

La fibromialgia no tiene cura, por lo que el propósito de cualquier tratamiento es el mitigar los síntomas y el dolor, para mejorar la calidad de las personas que padecen este síndrome.


La fibromialgia se caracteriza por la aparición de intensos dolores de larga duración, principalmente en la musculatura y las inserciones tendinosas. También pueden aparecer otros síntomas concomitantes como, cefaleas, trastornos del sueño, rigidez matutina o cansancio.


El tratamiento de la fibromialgia se realiza en tres niveles: 

Tratamiento básico: Incluye programas de educación de pacientes, manejo del dolor con terapias conductuales, entrenamiento cardiovascular acorde a la resistencia del paciente ejercicio físico de resistencia, como nadar, caminar, eventualmente la ingesta de antidepresivos (para levantar el ánimo y relajar), así como un adecuado diagnóstico y tratamiento de otras enfermedades físicas y trastornos mentales. Estos métodos se pueden aplicar separadamente o combinados entre sí.


Tratamiento secundario: Apoyado esencialmente en kinesiterapia (método terapéutico que busca la mejora física a través del movimiento para acortar los tiempos de recuperación de las capacidades funcionales), en combinación con métodos psicoterapéuticos. Se debe poner en marcha si después de seis meses de iniciado el tratamiento básico, continúan las molestias que interfieren con la rutina diaria del paciente.

Tratamiento a Largo Plazo: Si después de meses de iniciado el tratamiento secundario las molestias siguen mermando las capacidades del paciente, se inician cuidados a largo plazo.


En este caso, el programa de tratamiento debe estar adaptado especialmente a las condiciones del paciente y deberá estar creado y supervisado por el médico. 


Un tratamiento a largo plazo, podría incluir algunas de las siguientes opciones:

• Autogestión: continuar con el entrenamiento cardiovascular; entrenamiento funcional; superación del estrés.
• Implementar algunas terapias multimodales acorde a las necesidades del paciente.
• Uso de antidepresivos
• Toma de analgésicos.
• Hipnosis  
• Kinesiterapia.
• Método terapéutico complementario (homeopatía o alimentación vegetariana).
La persona afectada, deberá contar con las mejores condiciones para tener un sueño reparador. La cama no debe ser excesivamente dura o excesivamente blanda, contar con una almohada baja. Evitar la ingesta de sustancias y bebidas estimulantes, las temperaturas extremas y los ruidos excesivos y las luces molestas.      
Los analgésicos disminuyen de manera parcial el dolor y sólo los debe tomar bajo prescripción médica. Los relajantes musculares deben tomarse en periodos cortos, lo mismo que los fármacos antidepresivos y bajo supervisión médica.

Prevención de la Fibromialgia
Como se desconocen las causas de la fibromialgia, es difícil establecer cuáles pueden ser las medidas preventivas para no padecerla.  
Se ha observado que la padecen con mayor frecuencia, personas cuyas familiares las han padecido anteriormente, por lo que puede haber una predisposición genética.   
Es frecuente que la fibromialgia se desencadene después de haber  padecido enfermedades previas como las enfermedades inflamatorias-reumatoides, enfermedades autoinmunes, enfermedades tumorales, infecciones víricas, intervenciones quirúrgicas o accidentes.
Se recomienda tratar de manera correcta los dolores intensos que se presentan después de una operación o lesión, para evitar que se queden anclados en la memoria de dolor del cerebro y se puedan convertir en crónicos.

lunes, 19 de marzo de 2018

Mindfulness


Mindfulness la Práctica de la Atención Plena

Mindfulness es una palabra de origen inglés, que se usa para referirse a la práctica de la “atención plena” o “conciencia plena”. Se refiere al hecho de tener plena atención de nuestra mente o nuestra conciencia en el momento presente, el estar en el Aquí y Ahora.

La práctica de la “atención plena” es una práctica muy antigua que se encuentra englobada dentro de las enseñanzas del budismo desde hace más de 2,500 años. La atención plena, conciencia plena o conciencia pura es una facultad espiritual o psicológica que es indispensable en la búsqueda de la iluminación, de acuerdo a las enseñanzas de Buda.

Orígenes del Mindfulness

Concretamente, el origen del Mindfulness es el Budismo Theravada, que es una de las tres grandes ramificaciones del budismo, y que se practica principalmente en países como Birmania, Camboya, Tailandia y Vietnam.

Las otras dos ramificaciones son el Budismo Mahayana o Budismo Zen, que se practica principalmente en Vietnam, China, Japón y Corea y Budismo Vajrayana que se practica en el Tibet, de donde es originario, y en Japón y China.

El Mindfulness se deriva de un tipo de meditación denominada meditación vipassana bhavana, o simplemente meditación vipassana (su nombre completo es Anapanavipassana y significa “plena consciencia de la respiración”), y es la más antigua de todas las prácticas meditativas budistas.

La meditación vipassana también es conocida como meditación insight o, simplemente, como meditación Mindfulness. En psicología generalmente se le llama meditación Mindfulness en lugar de meditación insight.

Dentro de la psicología Budista se diferencian dos tipos de o sistemas de meditación: la meditación insight (vipassana o mindfulness) y la meditación concentración (samatha o samadhi).

Estas meditaciones actúan sobre diferentes estructuras neuronales. La meditación insight produce una activación del sistema nervioso, y la meditación concentración, produce un efecto de relajación.

La palabra Mindfulness es equiparable a la palabra Sati que dentro del budismo representa la conciencia de los pensamientos, acciones y motivaciones de uno mismo. También se traduce como “claridad de la mente”.

El Sati, dentro de las enseñanzas de Buda, representa un papel fundamental ya que la conciencia correcta es un factor esencial para alcanzar la iluminación (bodhi) y la liberación (moksha).

La traducción de la palabra Sati al español, puede ser; atención desnuda, toma de conciencia, presencia alerta, alerta relajada, consciencia pura, conciencia plena o meditación. La traducción más apegada al español sería la de “Atención Plena”.

La práctica de la meditación de la atención plena en occidente para tratamiento de diversos padecimientos, se atribuye al médico de origen estadounidense Jon Kabat-Zinn, quien la introdujo desde hace más de 30 años a la práctica de la medicina y la psicología de occidente, nombrándola como Mindfulness.

El Dr. Kabat-Zinn fundó la Clínica de Reducción del Estrés en el Centro Médico de la Universidad de Mssachusetts y empezó a aplicar el Mindfulness para tratar a pacientes con problemas físicos, psicológicos, dolor crónico y estrés.

Qué es el Mindfulness?

Para Jon Kabat-Zinn, la atención plena es una conciencia sin juicios que se cultiva instante tras instante mediante un tipo especial de atención abierta, no reactiva y sin prejuicios en el momento presente.

El monje budista Nyanaponika Thera, nos enseña que la atención es” la llave maestra infalible y el punto de partida para el conocimiento de la mente, la herramienta perfecta y el punto focal para el desarrollo de la mente, la manifestación más elevada y el punto culminante de la libertad mental”. 

Joseph Goldstein, maestro de Vipassana, define la atención plena como la “cualidad de la mente que está presente sin juicio, ni interferencia alguna. Es como un espejo que refleja claramente todo lo que desfila ante él”

Y bien, por qué practicar el mindfulness? Cuál es el estado ordinario de nuestra mente y de nuestra vida y en que puede ayudarnos la práctica de la atención plena?

Habría de preguntarnos si realmente estamos satisfechos con nuestra vida, si vivimos sin esfuerzos o más bien vamos “tirando”, con la sensación de que vivir implica un gran esfuerzo, una lucha continua, si es como llevar una pesada carga, o estar en una permanente carrera de obstáculos.  

¿Cómo vive la gente a nuestro alrededor, los vecinos, nuestros amigos, los compañeros de trabajo, nuestra familia, nuestra esposa, nuestro esposo? La gente a nuestro alrededor es feliz, se siente plena y satisfecha? 

Vivimos una vida de calidad, una vida plena? O será que más bien vivimos con una sensación de insatisfacción permanente en donde lo que predomina es la cotidianidad, o como dijo Henry David Thoreau, “vivimos vidas en una silenciosa desesperación”  



Cuál ha sido y cual es o cual ha sido el “estado ordinario”, el “estado normal” de la mente humana?

Eckhart Tolle, en su libro El Poder del Ahora, nos señala que las antiguas religiones y tradiciones espirituales, a lo largo del tiempo han reconocido que el estado mental ordinario o normal de la mente de la mayoría de los seres humanos contiene un elemento que se puede considerar como disfuncional o incluso de locura.

Para el hinduismo, el estado mental ordinario, es una especie de enfermedad mental colectiva llamada “maya”; que viendo siendo una especie de ilusión o velo del engaño. 

En el budismo lo llaman “dukkha” y es un estado de sufrimiento, de insatisfacción o desdicha.

Para el cristianismo , la palabra es el “pecado” que en su significado original significaba era fallar en un objetivo. Pecar era no acertar con el sentido de la existencia humana, era vivir torpemente, ciegamente y por lo tanto sufrir y causar sufrimiento.

El mismo Tolle señala que la gente vive  completamente identificada con la voz de su cabeza, con el incesante torrente de pensamientos involuntarios y compulsivos y las emociones que de ellos se derivan. En este sentido, la gente vive poseída por su mente.

Cuando la gente vive de manera completamente inconsciente de esto, cree que el pensador de todos estos pensamientos, es ella, sin saber que quien está al cargo de los pensamientos es la mente egótica. Pensar y vivir así es vivir en la inconsciencia. 

«La mente es un instrumento soberbio si se usa correctamente. Sin embargo, si se usa incorrectamente se vuelve muy destructiva. Para decirlo con más precisión, no se trata tanto de que usas la mente equivocadamente: generalmente no la usas en absoluto, sino que ella te usa a ti. Esa es la enfermedad. Crees que tú eres tu mente. Ese es el engaño. El instrumento se ha apoderado de ti».

En la tradición tolteca, los naguales o maestros espirituales, utilizan el término mitote para describir la niebla que cubre a nuestra mente. La mente es un sueño en el que miles de personas hablan a la vez y nadie entiende a los demás.  La condición de la mente humana es un gran mitote que no nos permite ver quiénes somos en realidad.

Ortega y Gasset en “El hombre y la gente”, señala, «Casi todo el mundo está alterado, y en la alteración el hombre pierde su atributo más esencial: la posibilidad de meditar, de recogerse dentro de sí mismo para ponerse consigo mismo de acuerdo y precisarse qué es lo que cree, lo que de verdad estima y lo que de verdad detesta. La alteración le obnubila, le ciega, le obliga a actuar mecánicamente en un frenético sonambulismo».


Para Ramiro Calle, «El estado de la mente ordinaria engendra sufrimiento. La mente es conflictiva, voraz, insatisfecha. Su signo es el de la confusión. Es inestable, confusa. A menudo es víctima de sus propias contradicciones, su ofuscación, su avidez y su aversión. Está empañada por la ignorancia, la división. Ha recreado durante años una enrarecida atmósfera de miedo, paranoia, hostilidad y egocentrismo. En ella arraigan venenos como el odio, los celos, la envidia y tantos otros. No es una mente bella. A veces hemos hecho de nuestra mente un verdadero estercolero. Limpiamos minuciosamente el cuerpo, pero tenemos la mente en el abandono». 

De lo anteriormente escrito, podemos concluir que para diversas tradiciones espirituales, culturas y autores. La mente o pensamiento es la responsable del sufrimiento humano. 

Los seres humanos vivimos identificados con nuestros pensamientos. Creemos que somos esa “voz” que habla sin cesar dentro de nosotros y que se la vive criticando, reprochando, comparando, fantaseando, culpabilizando, analizando, quejándose, etc. 

Al identificarnos con los pensamientos, lo hacemos con las cosas del mundo exterior, con la idea que tenemos de las cosas. Nos identificamos con nuestro automóvil, nuestro trabajo, nuestro nombre, nuestra profesión, nuestras posesiones, etc. De cierta forma, somos nuestro auto, nuestro trabajo o nuestra ocupación. Parte de nosotros está en esas “cosas exteriores” o ellas forman parte de nosotros. 

Otro punto importante es el hecho de que nuestra mente es reactiva ante los estímulos externos y lo hace de manera automática todo el tiempo. Captura un estímulo (una ofensa, un recuerdo triste,) y su respuesta es ofensiva o busca eliminar el estímulo negativo.

La mente no se permite crear un espacio entre el estímulo y la respuesta. La mente reacciona sin consciencia, no hay discriminación del proceso entre las relaciones conducta-conducta (entre el pensar, el sentir y el hacer, establecidas arbitrariamente en la historia de la persona.

La persona se vuelve esclava de este reaccionar automático de su mente. Está controlada por los hilos de los pensamientos y las emociones desbordadas. 

Con la práctica del Mindfulness aprender a identificar el proceso, ser conscientes de él, la práctica generamos un espacio entre los estímulos externos e internos y las respuestas internas y externas, creando una ventana de tiempo para responder de manera más adecuada, coherente y habilidosa que permite liberarse de las respuestas automáticas. 

A través del Mindfulness, desconectamos los circuitos que generan las respuestas automáticas, hacemos un espacio entre el estímulo y la respuesta para tratar de que nuestras respuestas o reacciones sean más coherentes y racionales. Dejamos de vivir con el “piloto automático” encendido y empezamos a actuar de manera más racional y objetiva.

El reaccionar automatizado de la mente, se basa en un movimiento dicotómico puramente hedonista. Ante estímulos o situaciones agradables como una buena comida, un estado placentero que produzca una sensación de bienestar, reaccionamos acercándonos a ella, para conseguirlo, mantenerlo o intentar tener más. 

Por el contrario, cuando nos enfrentamos a situaciones o sentimientos adversos como la pérdida de un empleo, el recuerdo de una ex pajera, etc., reaccionamos alejándonos, evitándolo, escapando o eliminándolo o negándolo. Buscamos no tener contacto con situaciones dolorosas.



Mindfulness genera un autoconocimiento en torno a este proceso y habilidades conductuales para neutralizarlo y responder de manera más efectiva. Con la práctica del Mindfulness se desarrolla la habilidad de permanecer presentes y con ecuanimidad inalterable ante cualquier experiencia agradable o desagradable que se presente, ya sea de origen interno o externo. La mente aprende a permanecer inmóvil, atenta, calma y serena. 

El Mindfulness nos enseña a ser conscientes del presente, de nuestra vida, del aquí y ahora. Nos permite trabajar con nuestro estrés, dolor, enfermedad, pérdida o con los desafíos de la vida. No ayuda a poner más atención en el hoy y a no preocuparnos por lo que ya ocurrió y lo que puede ocurrir. La atención plena nos ayuda a ver y aceptar las cosas tal y como son, a atenuar la preocupación por el ego, y a valorar la riqueza e importancia de cada instante, de cada momento.

La práctica de la atención nos permite un cambio de estado de consciencia. Nos ayuda a recuperar nuestro equilibrio interno a nivel cuerpo, mente y espíritu. Desarrollamos una mayor capacidad de discernimiento y compasión. 

Dejamos de vivir en un estado de “conciencia ordinaria”, en el que nuestra vida está llena de interpretaciones que giran en torno a la supervivencia de la imagen que nos hemos forjado nosotros mismos, para pasar a vivir en un estado de conciencia lúcida y serena que nos permite ver la realidad tal y como es.

En otras palabras, el Mindfulness es la herramienta que nos ayuda a vivir conscientemente, en un estado en donde el tiempo fluye de una manera más armónica, el espacio se vuelve más abierto, nuestro cuerpo funciona mejor, nuestro ser se entrega de manera total a lo que está ocurriendo en el momento, nuestra mente es más clara y mejora nuestra intuición. 


La práctica del Mindfulness
La forma en que se puede practicar el Mindfulness puede ser muy variada, dependiendo de las necesidades de cada persona que la practique. Puede abarcar desde la práctica ortodoxa tradicional o meditación vipassana conservadora hasta la simple realización de uno o varios de los ejercicios que componen el Mindfulness dentro de una terapia.

Generalmente, la práctica de la meditación Mindfulness inicia con la práctica de la meditación concentración. Esto obedece al hecho de que la mente está siempre divagando, yendo de un lugar a otro, arrastrada por una incesante corriente de pensamientos y emociones.

El primer objetivo es aquietar la mente, calmarla, serenarla y tranquilizarla. Se entrena a la mente a permanecer centrada, concentrada en un solo punto, en un solo estímulo de manera ininterrumpida. 

El estímulo seleccionado recibe el nombre de “objeto de la meditación” y por lo general es la propia respiración. Centrarnos en nuestra propia respiración, en principio parece algo sencillo, pero al iniciar la práctica podemos ver que no lo es si no se tiene el entrenamiento necesario.

Un ejercicio básico propuesto por Jon Kabat-Zinn sería el siguiente:

1.- Adoptar una postura cómoda, recostados de espaldas o sentados. Si es sentado, deberá ser con la columna recta y con los hombros caídos.

2.- Cerrar los ojos si nos sentimos más cómodos de esa manera. 

3. Fijar la atención en el estómago y sentir cómo sube y se expande suavemente al inspirar, y desciende y se contrae al espirar. 

4. Mantenernos concentrados en nuestra respiración “estando ahí” en cada inspiración y espiración completas, como si fuésemos montados sobre las olas de nuestra respiración. 

5. Cada vez que nos demos cuenta de que nuestra mente se alejó de la respiración, tomemos nota de qué es lo que la apartó y devolvámosla al estómago y a la sensación de cómo entra y sale de él. 

6. Cada vez que nuestra mente se aleje de la respiración, nuestra tarea será la devolver la atención a la respiración sin importar en que se haya distraído.

7. El ejercicio se deberá realizar durante quince minutos todos los días en el momento prefijado, nos agrade o no, durante una semana. La intención es incorporar en nuestra vida la práctica disciplinada de la meditación.

Al realizar este ejercicio, aparentemente sencillo, nos daremos cuenta de que nos es imposible mantener nuestra atención concentrada más allá de unos segundos. Nuestra atención se desvía y es capturada por todo topo de pensamientos, emociones, recuerdos, sensaciones corporales de manera constante. 

Al principio, la mente puede desviarse hasta 40 veces en periodos de diez minutos, siendo los principales distractores o estímulos los pensamientos (incluidos los recuerdos e ideas), después las emociones (incluyendo los sentimientos), después las “imágenes mentales” y por último otros estímulos como ruidos externos. 

Con la práctica el número de distracciones se reducen. Mientras más se practica, la atención pasa más tiempo centrada en la respiración y los intervalos de las distracciones son menores. Esto es sí mismo ya es meditación. En estados meditativos más profundos, se producen cambios, experiencias, comprensiones súbitas o insights que pueden ser muy significativas, experimentadas por el meditador.

La meditación vipassana ortodoxa, utiliza los términos samadhi o samatha para referirse a este estado mental alcanzado a través de la concentración. El amadhi o samatha se traduce como quietud, tranquilidad, paz, serenidad, dominio o control mental. 

El estado o práctica que le sigue se denomina prajña o pañña, que se equipara más con la práctica en sí de Mindfulness. Consiste en desarrollar una actitud de apertura radical a toda experiencia (tanto agradable como desagradable) a través del desarrollo y mantenimiento de un estado de ecuanimidad inquebrantable. 

La meditación o Mindfulness requiere de entrenamiento. Haciendo una analogía, es como desarrollar un músculo. Un músculo que nunca, o casi nunca hemos utilizado, por lo que está atrofiado o simplemente no se ha desarrollado y que requiere de tiempo para alcanzar su pleno desarrollo.

Entrenarse en Mindfulness es equivalente a aprender a caminar, requiere de mucha práctica. Hacer samadhi, es mantener la atención focalizada en un solo punto, detectar cuando es capturada por otro estímulo y redirigirla de nuevo al objeto de meditación. Esto sería equivalente a los esfuerzos e intentos del niño para aprender a caminar; y hacer prajña, es equivalente al desarrollo de habilidades como el equilibrio y la orientación, con ser capaces de correr, saltar y bailar. 

Podemos concluir, que la práctica del Mindfulness o la atención plena, es muy valiosa a todos los niveles; individual, empresarial, social, político y global. Practicarla, requiere estar lo suficientemente motivado y comprometido para comprender quienes somos en realidad y estar también dispuestos a comprometernos con nuestra vida, no solo por el provecho personal que pueda reportarnos, sino también porque resulta muy beneficioso para el mundo. 

Esta aventura vital empieza con el primer paso y cuando recorremos el camino, descubrimos que no estamos solos en nuestros esfuerzos. Al emprender la práctica de la atención plena, uno se integra en una comunidad de intenciones y exploración global que, en última instancia, incluye a todos los seres humanos.


Fuentes:

La Practica de la Atención Plena
Jon Kabat-Zinn
Kairós

Vivir con Plenitud Las Crisis 
Jon Kabat-Zinn
Kairos

El Poder del Ahora
Eckhart Tolle
Gaia




martes, 6 de marzo de 2018

Coaching

Dos personas platicando en una sesión de coaching ejecutivo

El Coaching

Durante los últimos años, la palabra Coaching, ha venido a ser un término cada vez más utilizado en el léxico del mundo empresarial, aunque también es utilizado por personas que lo utilizan es su vida diaria, sin embargo, hoy en día se desconoce bastante de esta disciplina; Qué es?, Para qué sirve?, Quiénes la practican? 

En este artículo, vamos a platicar un poco de lo que es el Coaching para saber algunos de los aspectos básicos de esta nueva disciplina que ha surgido como una forma de apoyo para que las personas y empresas puedan conseguir sus objetivos, tanto personales como empresariales.

Historia del Coaching.

En antecedente más remoto de que se tiene conocimiento de lo que podría ser el coaching actual, lo podemos ubicar en la antigua Grecia en donde vivió el filósofo Sócrates, el cual creo un método al que llamó Mayéutica (partera en griego), por medio del cual, a través de una serie de preguntas que les hacía a sus discípulos, al final lograba que ellos sacaran a relucir el conocimiento que poseían dentro de sí y que les podría ayudar a solucionas sus problemas. El término Mayéutica lo utilizaba de manera simbólica para dar a entender que el alumno sacaba a la luz el conocimiento interno que tenía de las cosas.

Para muchas personas, la palabra coaching proviene del verbo inglés “to coach” (entrenar), sin embargo, para muchos otros, el antecedente más remoto es la palabra de origen húngaro “coche”, que es el instrumento que sirve para llevar personas de un lado a otro, es decir, para llevar a las personas que se encuentran en un lugar al lugar en dónde desean estar, que es la finalidad última del coaching, ayudar para que las personas y organizaciones alcancen una serie de objetivos que se han planteado.

Definición de Coaching

Podemos definir al coaching, como el método que consiste en guiar, instruir o entrenar a una persona o grupo de personas para que logren la consecución de determinadas metas mediante el desarrollo de sus propios recursos.

Tradicionalmente la palabra coach, se ha usado para designar a un entrenador en diversas especialidades deportivas en donde éste marca la pauta respecto a cómo se debe llevar a cabo el entrenamiento. En el ámbito personal o empresarial, el coach establece las condiciones para que la persona o el grupo alcancen los objetivos fijados, haciendo uso de sus propios recursos y habilidades, con apoyo en la motivación y responsabilidad.

Se puede considerar al coaching como una serie de diálogos entre el tutor (coach) y un pupilo (coachee) en un contexto de colaboración y orientado a obtener resultados. Un coach no le dice a la persona lo que debe de hacer, la función del coach es proporcionar los medios para que el coachee acceda a su propia saber. Es un diálogo en el que el coachee accede a sus propias respuestas, asistido y motivado por el coach.  




Tipos de Coaching

Existen tres variables principales que nos permite distinguir entre los distintos tipos de coaching, dependiendo de los objetivos y de la persona o personas que intervienen en el proceso.

1.- La Metodología; Dependiendo del grado de transferencia de información, puede ser directiva o no directiva. Si el coach transmite una gran cantidad de información, juicios y experiencia hablamos de una metodología “Directiva”. Si se promueve un ambiente para que el coachee haga uso de sus propios recursos y aprenda por sí mismo, estamos en presencia de una metodología “No Directiva”. Las escuelas sudamericana u ontológica y la norteamericana o pragmática, tienen una metodología “Directiva”, mientras que la escuela europea humanista, adopta una metodología “No Directiva”

2.- Finalidad; La finalidad puede ser para un conseguir un objetivo personal o laboral.

3.- Participantes; En cuanto a los participantes, pueden ser una sola persona o puede ser un grupo.

En términos generales, existen tres tipos de coaching: empresarial, ejecutivo y personal.
Coaching Empresarial: Utilizado por equipos y ejecutivos de grandes corporaciones o propietarios y directivos de pequeñas y medianas empresas que desean mejorar sus habilidades empresariales y de liderazgo. Con este tipode coachin, no solo se busca incrementar las habilidades profesionales, sino aprender la mejor manera de alcanzar un sano equilibrio entre la vida profesional y la personal.
Las áreas con más demanda en el mundo empresarial son:

• Planificación y estrategias empresariales.
• Habilidades Interpersonales y de comunicación
• Desarrollo del servicio al cliente
• Desarrollo de personal
• Gestión del tiempo
• Gestión del conflicto
• Incremento de la productividad
• Conciliación entre la vida profesional y la vida privada.

Coaching Ejecutivo: Es el impartido de manera individualizada a ejecutivos de empresa, con el fin de que éste consiga un cambio sostenido en su comportamiento para transformar su vida profesional y personal. 

A pesar de que el coaching ejecutivo está centrado en el desarrollo de las habilidades y competencias empresariales, estas mismas sirven para que se mejore el ámbito privado de sus relaciones interpersonales
El coach ejecutivo trabaja con individuos o equipos de trabajo de grandes empresas. En este coaching, se incluye el desarrollo del liderazgo, el desarrollo de habilidades interpersonales y de comunicación, habilidades para incrementar la satisfacción personal y laboral, desarrollo de la capacidad estratégica, resolución de problemas, manejo de conflictos y negociación. Se capacita al ejecutivo para que a su vez se convierta, en su caso, en el coacho de su equipo de trabajo.
El coaching ejecutivo también tiene como finalidad la creación de equipo de trabajo de máximo rendimiento, preparando a los miembros del equipo para que sean más eficaces.
Existen diferentes estilos o  versiones de coaching ejecutivo, los que se implementan en virtud de los objetivos que se tenga planeado alcanzar:

• Coaching para las técnicas: Se centra en competencias específicas que se pretenden desarrollar, por ejemplo; negociación o gestión del tiempo. 
• Coaching para el rendimiento: Se busca incrementar la eficacia del ejecutivo en el desempeño de su actividades actuales, por ejemplo; establecimiento de programas de desarrollo personal para incrementar la satisfacción y la productividad de los empleados.
Coaching para el desarrollo: Centrado en dotar al ejecutivo de las habilidades necesarias para su desarrollo profesional dentro de la empresa, para darle mayores responsabilidades a las que actualmente tiene, ya sea dentro de la misma área en dónde se ha venido desempeñando o en alguna diferente.
• Coaching para la agenda del ejecutivo: Centrado en desarrollar habilidades para un mejor manejo del tiempo del ejecutivo con el propósito de incrementar su productividad.

Coaching Personal: Aunque es más antiguo que el coaching empresarial o el ejecutivo, actualmente es el menos demandado. El coaching personal, el diferente a los que puedan ser las terapias llevadas con psicólogos o psiquiatras que están más enfocadas en la solución de conflictos de carácter emocional, El coaching personal, tiene una orientación más enfocada en el logro de resultados específicos a través del desarrollo de ciertas habilidades personales. Su fin es el de ayudar a clarificar diversos valores y visiones, la fijación de metas y de las acciones necesarias para lograrlo. A través de este tipo de coaching, se pueden mejorar todos los aspectos de la vida de las personas.

Los Riesgos del Coaching

Por último, cabe aclarar que si pretendes contratar un coach para que apoye a tu empresa o a ti mismo, debes de tener mucho cuidado con la persona o empresa de coaching que contrates.

El coaching es una especialidad nueva, y no hay universidades de prestigio o muy pocas que avalen esos conocimientos. Quienes se dicen coach, no siempre tienen las calificaciones suficientes para realmente dar un servicio que aporte valor a los clientes.

Quienes respaldan estos conocimientos, son grupos o asociaciones formadas por los mismos coachs, y no se sabe si atrás de esas asociaciones hay instancias gubernamentales reconocidas que avalen los conocimientos que dicen tener quienes se dedican a este tipo de disciplinas.

Este tipo de asociaciones y de especialistas en coaching han surgido por la demanda existente en el mercado, pero sin que realmente tengan reconocimiento oficial. En unos cuantos meses o años, el mundo se llenó de “especialistas” en coaching, personas que antes se podían dedicar a cualquier otra cosa y que en un año o dos, se volvieron coachs, avalados por instituciones, en muchos casos, de no muy reconocida trayectoria, como la pueden tener universidades de prestigio con muchos años de impartir conocimiento.


sábado, 3 de marzo de 2018

25 Frases de Superación Personal

25 Frases de Superación Personal

1.- Lo primero de todo; decide lo que quieres ser, hacer y tener.
2.- El secreto de avanzar es comenzar.
3.- Tu mente dirige tu vida: o controlas tu mente, o tu mente te controla a tí.
4.- La acción es la verdadera medida de la inteligencia.
5.- Hacer el bien a los demás es la forma más inteligente de recibir.
6.- Tu capacidad de aprender es tu activo más valioso.
7.- Regla número uno de las relaciones: haz sentir importante a la gente.
8.- Vivir es elegir y elegir es descartar.
9.- El único fracaso es no intentar aquello que deseas.
10.- Ser inteligente es saber disfrutar cada instante.
11.- Vivir es atreverse a que sucedan cosas.
12.- El mundo cree en quien cree en si mismo. 
13.- Lo importante no es lo que sabes, sino lo que haces con lo que sabes.
14.- Toda acción nace de una emoción; primero conmueve y luego convence.
15.- La confianza es el alimento del talento.
16.- Tú no eres tus títulos, eres tus logros.
17.- Cuanto mejor es tu marca personal, menos vendes y más te compran.
18.- No digas que no tienes tiempo, di que tus prioridades son otras.
19.- Se puede saber mucho de todo y no hacer nada de lo que se sabe.
20.- Productividad no es hacer muchas cosas, sino eliminar todo lo que no tiene que hacerse.
21.- Si quieres más logros, tienes que exigirte más de ti mismo.
22.- Un feedback honesto puede ser duro de escuchar, pero es lo mejor para nuestro desarrollo personal.
23.- No vendas productos o servicios, vende soluciones.
24.- Lo que realmente tiene mérito es continuar cuando no puedas más.
25.- Sabiduría no es saber, sabiduría es hacer.